Las ultimas series que he visto me han llevado a reflexionar mucho sobre la sexualidad. Sobre la sexualidad feminista (esa en la que prima el respeto hacia cualquier género) e incluso en porno feminista.
Según terminé de ver Easy, me puse la serie documental Hot Girls Wanted, que ha sido denominada como la Black Mirror del porno, y es que, a pesar de vivamos en la era de la información, la sexualidad parece, aún, un tema tabú. Y mucho más desde
Hace unas semanas me equivoqué de cine al comprar unas entradas online. Las adquirí por el camino desde el móvil. Llegamos con tiempo, como se debe ir al cine, sin estrés. Al llegar compramos un cubo gigante de palomitas y refrescos dirigiéndonos a la entrada de nuestra sala. En la puerta, descubrimos otro cartel que no correspondía al de la película que queríamos ver, así que pregunté al chico de la puerta... Me dijo que nos habíamos equivocado y que debíamos traspasar una puerta negra en el fondo, dando a un pasillo exterior que nos conduciría a otro cine. No sé si os ha pasado, pero confundí los cines Renoir que hay en la plaza de los Cubos (Madrid), con los que están en frente de la Cafetería 8 y medio.
Las palomitas en el cine son desde siempre un matrimonio indisoluble
Fuimos corriendo entre risas y palomitas que caían por el suelo y algunos que incluso volaban... Intentábamos tranquilizarnos, sabedores de que siempre
Crear una energía, un discurso, la forma de hablar o moverse no es el único cambio que realizamos los actores para enfrentarnos a un personaje nuevo... El físico también es una herramienta con la que trabajamos, así que hay veces que, por exigencias del guión, mutamos de aspecto.
Un cambio de look con la técnica Underlight Hair
En los próximos días subo a bordo de un proyecto nuevo que me hace especial ilusión. Un largometraje con tintes de thriller psicológico en el que interpreto a Sara. Es la primera vez que
A penas hace tres horas que salí del Refugio. Estoy aturdida y exhausta.
Miguel del Arco consiguió meterse en
una carcasa gigante, como si de un súper-héroe se tratara, para
zarandearme con fuerza y desestabilizar todo mi mundo.
El director reunió a siete actores en calidad de cómplices, a los que disfruté a un escaso medio metro (tuve la fortuna de sentarme en primera fila), y con los
que viví una simbiosis química difícil de explicar... Podía ver
sus vellos erizados mientras sentía el escalofrío que elevaba
también el mío... Siete actores que estrujaron mis tripas
haciéndome sentir pequeña, haciendo que me quebrara... Y durante
más de una hora y media no pude dejar de llorar. Llegué a sentirme
casi ridícula al no poder controlar mi llanto...
El teatro nació para divulgar ideas
políticas, como entretenimiento y como expresión artística. Así
que sin ninguna duda, el arte conlleva: responsabilidad. Y así es
"El refugio", una pieza responsable, emotiva y aturdidora,
que te lleva de la mano para hacer un juicio sobre la sociedad en la
que vivimos, sobre tu entorno, sobre ti mismo. También sobre el egoísmo y el
ego enfermizo del ser humano, que nos nubla hasta el punto de no ser
capaces de discernir qué es un problema. Un problema de verdad.
No encontré en una sola pega. Tanto en el
ámbito artístico, como en el técnico, la obra es impecable. Un
texto brillante e inteligente que dejó a esta parlanchina insaciable
sin poder articular palabra hasta llegar a casa. Con el cuerpo muerto
por la tensión vivida y el cerebro frenético y abrumado.
No quería dejar de escribir esta carta
agradeciendo al equipo que lo ha hecho posible. Agradecerles todo lo
que me habéis hecho sentir y reflexionar.
Mi más sincera enhorabuena. ¡Y
gracias!
Por último, me gustaría dirigirme a
todos aquellos amigos, que sin ser parte de esta producción, estáis
leyendo esta carta: quiero asegurarme de que no perdéis la
oportunidad de vivir esta experiencia.